Por desgracia el tiempo atmosférico se nos reviró y tuvimos que soportar calor, lluvia y hasta ¡granizo!
En cualquier caso, lo pasamos muy bien pudiendo observar de cerca especies endémicas como el til, el laurel o el barbusano (con sus famosas agallas o verrugas) y otras en peligro de extinción como la cresta de gallo o la salvia amarilla.
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http://www.tilosdemoya.com/